Producciones propias
Este es nuestro patio de juegos. Nuestro laboratorio narrativo. Nos gusta trabajar las historias de otros, pero también desarrollar las nuestras. Con ello afilamos la mirada, experimentamos, probamos, sufrimos, aprendemos, disfrutamos. Y lo que nos llevamos lo aplicamos a todo lo demás.
Nos interesan las historias que miran de cerca a las personas: sus contradicciones, sus obsesiones y lo que persiguen, aunque sea imposible. Nos gustan tanto los géneros como las propuestas innovadoras. Lo bueno del cine es que cabe todo.
Nos formamos mirando El equipo A y Ciudadano Kane, Colegas a la fuerza y La lista de Schindler, Superdetective en Hollywood y La ventana indiscreta, Poli de guardería y El acorazado Potemkin. Y de todo aprendimos. Ahora buscamos una voz propia en cada proyecto. No es fácil. Podemos tardar años hasta que un proyecto se materializa. Pero tenemos paciencia. Sabemos que ese tiempo es necesario.
Y que merece la pena.